Desde pequeña he escuchado en mi casa y en mi entorno que debemos amar al abuelito, al papa, mamá, hermanos, amigos y otros tantos, solo te decían eso y ya. Así había que hacerlo y sentirlo, así e l vecino o el tío no te simpatizaran mucho, había que quererlo y punto.

¡¡¡Pues sí!!! Escribiéndolo y leyéndolo suena peor de lo que parecía cuando lo vivía, pues resulta que por lo menos a mí, nunca me enseñaron como amarme, ojo esto no quiere decir que mis hermosos padres no querían que lo hiciera, es que simplemente a ellos tampoco se los enseñaron ¿cómo das algo que no tienes? ¡Exacto! No lo puedes dar.

Entonces continuemos con el principio, te enseñan amar a todos menos a ti y es aquí en donde entro yo, así como muchas otras personas que han “excursionado” en este mundo fascinante del AMOR PROPIO, y si, uso esta palabra creada por mí porque literalmente ha sido una completa excursión. Tomé mi mochila y mis elementos de camping, que por cierto ni sabía que los tenía y así he comenzado a apreciarme, valorarme, entenderme, validar mis emociones y si, es todo un mundo. Te cuento, empiezas a calibrar lo que sientes o por qué lo haces y te comienzas a dar cuenta que las cosas no te pasan si no que tú haces que pasen, es decir tú eres la única dueña de la realidad que manifiestas.

Entonces es cuando comienzas a reconocer que está chévere hacer un move on y ser alguien nuevo y si, alguien nuevo porque la misma que eras hace 5 años ni por el carrizo eres hoy. Entonces ¿por qué cuento todo esto? por lo siguiente:
Siempre estamos pendientes de vernos lindas, vestirnos bien, estar acordes para cada ocasión y siempre de punta en blanco para nuestros eventos y si, esto es maravilloso la verdad, porque tenemos el ingenio para arreglarnos y vernos bellas con lo que tenemos, pero ¿será que me veo tan bella como realmente soy? O me digo… ¿Si tuviera el cabello más largo? ¿Si estuviese más flaca? ¿es que los zapatos con el pant ? Bueno y así infinidad de cosas que solo son un atentado terrorista en contra de nosotras mismas.

Entonces, el objetivo de este artículo es que seamos capaces de reconocer que lo importante no es la blusa, la braga o el pant, lo importante es como lo lleves puesto, porque si te sientes bien seguro que lo llevarás bien. Si algo de esto te resuena espera el segundo artículo, donde compartiré contigo algunas herramientas que puedes usar para comenzar tu trabajo de amor propio y recuérdalo, si tú estás bien todo lo demás así estará.
Les compartiré este link de un escritor, investigador y docente del Neuromarketing que hace una pequeña reseña de esto que les estoy hablando.

 

 

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